
INGREDIENTES
Fresas 600 gr
Pimiento rojo 250 gr
Pepinos 200 gr
Ajos 2 dient.
Pan 200 gr
Aceite de oliva 2 dl
Vinagre jerez 0’5 dl
Sal U.P.
Bacalao ahumado 60 gr
Agua fría L.N.
PREELABORACIONES
PREPARAR LOS INGREDIENTES
LAVADO
Lavar las fresas, el pimiento rojo y el pepino
LIMPIEZA Y HERMOSEADO
Hermosear las fresas, retirando el pedúnculo y cualquier zona que este dañada
Retirar el pedúnculo de los pimientos, abrir y despepitar, retirando a la vez los filamentos blancos del interior
Retirar las puntas del pepino
Limpiar los dientes de ajo, retirar el embrión
PELADO
Pelar los pepinos, con ayuda de un económico y lavar bien
REMOJO
Poner el pan en remojo, cortar en trozos grande y disponer en un cuenco cubierto de agua, y con algo de peso sobre este para que en todo momento este en contacto con el agua.
CORTES
Cortar el resto de los ingredientes en trozos irregulares
Cortar el bacalao ahumado en pequeño lardones a modo de virutas de madera
A medida que vayamos preparando ingredientes, estos los iremos colocando en el frigorífico hasta su uso posterior en recipientes de material inalterables.
TÉCNICAS CULINARIAS
TRITURADO Y PASADO
Si desea se pueden unir todos los ingredientes y dejarlos macerar durante algunas horas en el frigorífico
Disponer todos los ingredientes excepto el aceite y el agua en una marmita
Turbinar muy bien, ir agregando poco a poco el aceite con idea de que vaya emulsionando con la crema
Pasar por el chino ayudado con el cono de madera, e ir aclarando con un poco de agua
Volver a turbinar, rectificar de sabor y de textura, agregando más agua si fuese necesario
Pasar al frigorífico para que adquiera frío
FINALIZACION Y RESENTACION
Enfriar tazas en el frigorífico con idea de que cuando vayamos a servirlas, estén muy frías
Escanciar el gazpacho (previamente removido para mezclar la posible decantación que hubiese) sobre la taza
Disponer virutas de bacalao en la superficie
Se puede decorar con unas briznas de eneldo o perifollo
Servir rápidamente para que no pierda frío
CONSERVACIÓN Y REGENERACIÓN
Este crema es muy perecedera por lo que prácticamente se elabora para el día, conservada en todo momento en recipientes de conservación en la cámaras frigorífica, por supuesto tapada para que nos se impregne de aromas de otras elaboraciones o alimentos que se encuentren en ella.
Aun así su caducidad podríamos cifrarlas en un par de días ya que perdería muchas características organolépticas en el transcurso de estos.


